.
I
Donde tu dedo toca todo se expande
Un reguero de ti
me tiene las venas a marcha forzada
Un reguero de ti
donde tu dedo toca
.................................Todo se expande
en universo primigenio de células
Todo se expande de ti con un solo dedo
.............................................erguido
tocándome en señal de existencia
II
Existo a fuerza de arrastrar vida
de arrastrarme en ti
Como una serpiente en órbita
te voy dejando la sombra de la piel
y el hallazgo de los huesos
...............................................sobre tus huesos
Te dejo enteros testimonios
para que tu llanto los borre
.
miércoles 2 de julio de 2008
miércoles 25 de junio de 2008
Yo era cristales
.
Coloco en tus manos cristales
de otras aquellas noches,
cristales rotos
he recostado enteros, apostando
a tu destreza
de armar con bien el vidrio.
Soplas dentro de mí
tus grandes vientos inflamados,
y lleno del aroma de tu pecho
mi esqueleto nube a reventar y transparente.
.
Coloco en tus manos cristales
de otras aquellas noches,
cristales rotos
he recostado enteros, apostando
a tu destreza
de armar con bien el vidrio.
Soplas dentro de mí
tus grandes vientos inflamados,
y lleno del aroma de tu pecho
mi esqueleto nube a reventar y transparente.
.
sábado 14 de junio de 2008
Ticket
El agujero que nunca se acaba.
El circulo eterno que no se toca.
El ojo de papel cerrándose.
Un verde musgo crece en la piel.
Una tumba con mi nombre
en un año que aún desconozco.
La claustrofobia de la lengua.
La celebración de los puercos.
Un cuerno derramándose
vela al final de la madrugada.
Un sol sitiado por aspas.
Un músculo salado.
Una brújula desesperada,
confundida en su norte.
Una montaña tragándose las nubes
sin devorar el cielo.
El corredor más alto, sin escalera
y el elevador sólo hacia abajo.
Un puño de cabellos en la mano
aprieta la caspa y los pedazos
de piel en las puntas.
Una vela en el hueco del corazón
derritiéndose para correr por las venas.
El ala de una mosca
acariciando el aire pudriéndose.
La nubes devoran la punta de los cerros.
Un total sin precio
mas que desordenar la vida.
El circulo eterno que no se toca.
El ojo de papel cerrándose.
Un verde musgo crece en la piel.
Una tumba con mi nombre
en un año que aún desconozco.
La claustrofobia de la lengua.
La celebración de los puercos.
Un cuerno derramándose
vela al final de la madrugada.
Un sol sitiado por aspas.
Un músculo salado.
Una brújula desesperada,
confundida en su norte.
Una montaña tragándose las nubes
sin devorar el cielo.
El corredor más alto, sin escalera
y el elevador sólo hacia abajo.
Un puño de cabellos en la mano
aprieta la caspa y los pedazos
de piel en las puntas.
Una vela en el hueco del corazón
derritiéndose para correr por las venas.
El ala de una mosca
acariciando el aire pudriéndose.
La nubes devoran la punta de los cerros.
Un total sin precio
mas que desordenar la vida.
lunes 9 de junio de 2008
Las palabras
.
Las palabras son todas
todas las palabras son para usarse
A veces escondemos palabras
bajo la lengua
y de la lengua
las escupimos hacia el viento
y el viento se transporta
entre palabras
entre palabras anda el viento
y se deshace
Deshace el aire las palabras
...................................todas
y sin fijarse
.
Las palabras son todas
todas las palabras son para usarse
A veces escondemos palabras
bajo la lengua
y de la lengua
las escupimos hacia el viento
y el viento se transporta
entre palabras
entre palabras anda el viento
y se deshace
Deshace el aire las palabras
...................................todas
y sin fijarse
.
jueves 5 de junio de 2008
Se despabila...
Se despabila el frío sobre el cuello
la articulación pineal fractura
el hormigueo de lo desprendido
circula silencioso por la sangre
y las ganas de arrancármelo todo
se levantan de un salto.
..........................................Rabia,
invierno que se calla que rompe y cosquillea.
la articulación pineal fractura
el hormigueo de lo desprendido
circula silencioso por la sangre
y las ganas de arrancármelo todo
se levantan de un salto.
..........................................Rabia,
invierno que se calla que rompe y cosquillea.
sábado 31 de mayo de 2008
Mi abuelo
I
Aquí está él con su rostro endurecido
plegándose en el tiempo,
una piedra postrevolucionaria
que nada sabe de imeils ni electrónicos chats,
sólo de tinta negra sobre hojas percudidas
él reconoce,
allí donde su padre
quien nunca cayó al suelo
escribía embriagado.
Palpándose hacia adentro, está él,
donde el aceite espeso de los sueños,
bajo la carne,
dibuja en espirales
dándole cuerda a los tornillos.
Aquí él está con la grasa en las uñas
haciéndose memoria, resbalando
hacia los agujeros del cansancio.
II
Y las máquinas que adornaste
para tender camino
de Tabasco hasta Guatemala,
aquí adentro se quedan
y recuerdan la fuerza de los años
que no te impedían hacer asfalto.
Blandías las llaves de tres y media,
desconocidas tuercas
sobre las líneas de tu mano.
Tendías piedra, lazos de piedra,
querías con la piedra
que sacaste del alma
pavimentar el mundo.
Hoy te duermes sólo reiniciándote
porque de ti no has de morir en mí,
pero duermes frente a la tele,
en los cumpleaños de tus nietos.
Te quedas bien dormido, abuelo,
y no porque eres viejo,
sino porque ya no hay trabajo, porque
ya echaste pavimento
bajo los andantes que te suceden.
III
Y él está aquí
barrenando muy dulce
en mi corazón.
Aquí está él con su rostro endurecido
plegándose en el tiempo,
una piedra postrevolucionaria
que nada sabe de imeils ni electrónicos chats,
sólo de tinta negra sobre hojas percudidas
él reconoce,
allí donde su padre
quien nunca cayó al suelo
escribía embriagado.
Palpándose hacia adentro, está él,
donde el aceite espeso de los sueños,
bajo la carne,
dibuja en espirales
dándole cuerda a los tornillos.
Aquí él está con la grasa en las uñas
haciéndose memoria, resbalando
hacia los agujeros del cansancio.
II
Y las máquinas que adornaste
para tender camino
de Tabasco hasta Guatemala,
aquí adentro se quedan
y recuerdan la fuerza de los años
que no te impedían hacer asfalto.
Blandías las llaves de tres y media,
desconocidas tuercas
sobre las líneas de tu mano.
Tendías piedra, lazos de piedra,
querías con la piedra
que sacaste del alma
pavimentar el mundo.
Hoy te duermes sólo reiniciándote
porque de ti no has de morir en mí,
pero duermes frente a la tele,
en los cumpleaños de tus nietos.
Te quedas bien dormido, abuelo,
y no porque eres viejo,
sino porque ya no hay trabajo, porque
ya echaste pavimento
bajo los andantes que te suceden.
III
Y él está aquí
barrenando muy dulce
en mi corazón.
miércoles 21 de mayo de 2008
Ay, tus celos
Te enojas y gimes,
gritas, lloras,
me cargas de maldiciones
cuando la puerta abre
y atravieso después de las doce.
Entonces te siento
muy distante,
apartada de mí, separada
de mi cuerpo:
¡Te siento como amputada!
gritas, lloras,
me cargas de maldiciones
cuando la puerta abre
y atravieso después de las doce.
Entonces te siento
muy distante,
apartada de mí, separada
de mi cuerpo:
¡Te siento como amputada!
lunes 12 de mayo de 2008
Coincidencia
Desesperado y solo,
amargo mirar soles de soslayo,
sólo a la espera y tan desesperanzado
desespero en soledad todas mis esperanzas.
La noche viene
resquebrajando las corazas, ciegamente
viene a llover la noche
en el rabillo de los ojos.
¿Cuánto dejó el ardor
que ardió transitándonos del fuego no perfecto
a los rescoldos?
Casualidad quemada, intersección de las horas
donde sin ti me miro
en el agua entintada
colgada a las paredes.
Azogado cristal
de nuestro otro y mismo tiempo.
¿Por qué ayer, por qué hoy,
por qué entonces siempre
coincide la vida, y amarga quema
mientras llueve?
Vengo de la memoria retrasado
a reconocer los escombros,
a reconciliar el polvo despojado,
la espesura de la mano anegada
lenta al vuelo.
La luz aún insinúa, palpita,
abre entera la sonrisa del ánimo
que crece ayer de la semilla al pecho.
Hoy tristemente.
amargo mirar soles de soslayo,
sólo a la espera y tan desesperanzado
desespero en soledad todas mis esperanzas.
La noche viene
resquebrajando las corazas, ciegamente
viene a llover la noche
en el rabillo de los ojos.
¿Cuánto dejó el ardor
que ardió transitándonos del fuego no perfecto
a los rescoldos?
Casualidad quemada, intersección de las horas
donde sin ti me miro
en el agua entintada
colgada a las paredes.
Azogado cristal
de nuestro otro y mismo tiempo.
¿Por qué ayer, por qué hoy,
por qué entonces siempre
coincide la vida, y amarga quema
mientras llueve?
Vengo de la memoria retrasado
a reconocer los escombros,
a reconciliar el polvo despojado,
la espesura de la mano anegada
lenta al vuelo.
La luz aún insinúa, palpita,
abre entera la sonrisa del ánimo
que crece ayer de la semilla al pecho.
Hoy tristemente.
martes 6 de mayo de 2008
Sentencia
Cuánta tristeza de las voces
siembra el viento cuando callamos,
cuando pronunciamos de frente
el ardor líquido de las palabras.
Definitivamente,
hemos aprendido, entre los silencios,
a masticar la dureza del odio.
siembra el viento cuando callamos,
cuando pronunciamos de frente
el ardor líquido de las palabras.
Definitivamente,
hemos aprendido, entre los silencios,
a masticar la dureza del odio.
lunes 28 de abril de 2008
Soneto VI
Paso mi mano dura por la frente
secando gotas de sudor caídas,
y el sol con todas ardientes mordidas
se arroja a mi cara en fuego creciente.
Sobre el abierto páramo sin fuente
mis manos se agrietan de luz heridas
y un hormigueo de palmas fundidas
sueña la brisa, el agua, el frío ausente.
Se labran los días a fuego lento,
a pasos cortos los días se entierran,
días y más días son el intento
de quedarse. Las tardes con su hierro hierran
una marca de indeleble tormento.
Cansado y sudoroso a uno lo entierran.
secando gotas de sudor caídas,
y el sol con todas ardientes mordidas
se arroja a mi cara en fuego creciente.
Sobre el abierto páramo sin fuente
mis manos se agrietan de luz heridas
y un hormigueo de palmas fundidas
sueña la brisa, el agua, el frío ausente.
Se labran los días a fuego lento,
a pasos cortos los días se entierran,
días y más días son el intento
de quedarse. Las tardes con su hierro hierran
una marca de indeleble tormento.
Cansado y sudoroso a uno lo entierran.
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